La organización solicitó que la Ley de Igualdad reconozca para las trabajadoras autónomas la posibilidad de adoptar medidas de discriminación positiva en aquellos sectores en que se encuentren subrepresentadas; la equiparación en cuanto a protección social, especialmente en la contingencia de maternidad y paternidad; y la necesidad de conciliar también cuando se ejerce una actividad profesional.
Asimismo, el futuro Estatuto del Trabajo Autónomo deberá hacer, según UPTA, "una apuesta decidida por la igualdad de género", especialmente en el desarrollo del articulado, en el diseño de las políticas de futuro, así como en los pactos colectivos como instrumentos de participación y seguimiento de las prácticas que se desarrollen.
Finalmente, exigieron "de manera inmediata" la incorporación de la perspectiva de género en el ordenamiento jurídico, dada la entrada en vigor de la Directiva Europea relativa a la aplicación del principio de igualdad de oportunidades e igualdad de trato entre hombres y mujeres en asuntos de empleo y ocupación.